
Diego Escobar es un sociólogo colombiano que ha trabajado durante una década en el CINEP (Centro de Investigación y Educación Popular Programa Por la Paz) en Colombia. Aliado desde hace tiempo de la Universidad internacional Tierra Ciudadana (UiTC), está fuertemente involucrado hoy en día en la creación del Polo Colombiano de la UiTC.
Trabaja actualmente, desde hace un año en la Universidad de San Martin (UNSAM) de Buenos Aires (Argentina), desarrollando, junto a la facultad de Sociología, un taller en el Penal 48 de José León Suárez, perteneciente al Complejo Carcelario Conurbano Norte y en el marco de una Licenciatura en Sociología al interior del recinto carcelario.
Desde el proceso de taller que desarrolla al interior del Penal, “una experiencia aplicable a otros contextos”, Diego Escobar nos cuenta su experiencia y la relevancia de poder compartir ese tipo de metodología en espacios como la UiTC.
“El contexto donde se encuentra el dicho Penal es un lugar llamado“la quema” donde bota la basura la empresa de servicio publico del gran Buenos Aires, es un montón de basura, también hay plantas de reciclaje y una serie de instrumentos sociales para transformar la basura. Pero por el otro lado, cerca de esa misma quema, hay dos o tres “villas miserias” que le llaman acá; son barrio muy pobres y que se han ido construyendo con el tiempo, por un lado está “la quema” y por otro lado las villas miserias, donde la gente tramita esa misma basura. La gente de ahí no tiene otros ingresos económicos que el de trabajar el reciclaje. Se han hecho bastantes cooperativas pero no todas alcanzan y la verdad es que lo que se gana tampoco es muy alto, es bastante bajo al promedio de Argentina. En el centro está el Penal, ubicado entre la quema y dos villas del sector, un barrio bastante popular y pobre llamado José Leon Suarez. Qué es lo que tiene que ver con eso ?
En el Penal 48, la gran mayoría de presos proviene de esas villas que a su vez tienen que ver con el basural; se ha transmutado en la misma mirada de los presos, ellos mismos decían que antes de ser basural eran prados y campo y que habían hasta dos lagunas pequeñas donde ellos iban a jugar de niños; ahora trabaja un montón de gente y se han hecho “montañitas”, hechas de basura, ahí donde la topografía de Buenos Aires es bastante plana esas son ficticias, se han construido villas y asentamientos humanos.
Es interesante porque gran parte del personal y de los reclusos vienen de esas villas, que tiene que ver con la basura que a la vez tiene que ver con el reciclaje de Buenos Aires. Eso es un primer contexto.
Yo terminé entonces dando un taller de investigación que se llamaba “horas de investigación”, que se los daba a reclusos para que ellos pudiesen lograr la titularidad de sociólogos porque la UNSAM ofrece una Licenciatura en Sociología, es la única carrera que se ofrece de la Universidad. Pero lo interesante es que la Universidad negoció con las autoridades carlearais una sede al interior del penal. Que la gente recluida pudiera formarse no es nada novedoso, ya se hace a distancia, pero lo novedoso es que haya una sede de una universidad al interior de un Penal. Lo interesante de esa sede es que no le pusieron UNSAM sino CUSAM (Centro Universitario San Martín).
Algunos que se van a recibir de sociólogos en tres o cuatro meses, va a ser la primera generación de sociólogos que son aproximadamente seis o siete. La gran mayoría que estudian ahí son reclusos pero también estudian guardias, que cuidan a los reclusos. En el mismo CUSAM se juntan los reclusos y los guardias, que es muy bueno y es una forma también de paliar un poco esas diferencias ficticias que hay entre guardias y reclusos. Es un primer nivel de acercamiento.
Un segundo nivel de acercamiento tiene que ver con que estos reclusos y guardias hacen una sinergia, un equipo específico, que recibe entonces el taller “Horas de investigación”.
Este taller de “Horas de Investigacion” se planteó para ver qué podían hacer ellos ya que no podían salir de la cárcel para investigar, para que se les pudiera dar, no una nota, sino un aval, de su práctica como sociólogos. Lo que se nos ocurrió, de común acuerdo con los presos, fue hacer una introspección de los problemas internos de la cárcel, pero una introspección que tuviera que ver primero con el reconocimiento del problema del contexto. Partimos entonces haciendo ahí como un contexto general: dónde está situado el penal y el contexto donde está situado sector de San Martin, y luego está el sector de San Martin, dentro del contexto de Buenos Aires, y finalmente un poco la explicación del problema profundo de Argentina.
Un primer elemento entonces fue reconstruir el contexto con la mirada de los presos y reconstruirlo con los recuerdos, con la “dermis” y la “epidermis” fragmentada de cada uno de sus recuerdos de niños, de sus recuerdos de jóvenes y de sus experiencias desde el nivel de la vida cotidiana y desde el nivel de la vida cotidiana en contexto de encierro. Por ejemplo, hay varios jóvenes que tienen entre 36 o 37 años y de esos, llevan casi 20 años presos en distintas cárceles de Argentina. Esto da una connotación muy distinta porque primero son personas que unos han salido transitoriamente pero algunos han reincidido, la gran mayoría de los que están ahí es por reincidencia. El conjunto de reclusos que están en eso se puso como primera tarea de construir con su propia memoria y con la memoria de sus familias que los visitaban, y reconstruirlo no solo desde el presente sino reconstruirlos desde la linea histórica de cómo aparece el basural, “la quema” como le llaman, de cómo aparecen las villas, cómo aparece el problema social que los llevó a la cárcel. La gran mayoría esta ahí por robo; entonces digamos que es un contexto que comparten y un contexto de un problema que, aun que muy diverso y muy distinto, se conjunta en la misma cárcel. La construcción de un contexto, con todos estos elementos fragmentarios, de miradas independientes. Por ejemplo, alguno los construían desde cómo se transformó el paisaje y la posibilidad del territorio. Otros desde cómo se transformaron los olores, tomando en cuanta que hay un basural, que las fuentes hídricas se han ido acabando y que existen también problemas de tierra y de químicos. Otros lo construían a partir del escenario, desde la atravesada de una autopista que se llama el Buen Aire, que creó puntos muy limitados dentro de un mismo sector, segregaciones que se fueron creando de un lado y otro de la autopista, y al lado del penal se construyó un parque municipal pero al lado hay un basural es decir, cada uno lo construyeron desde su complejidad. Otros lo construyeron desde el viaje que hacían a Buenos Aires Capital o al mismo sector de San Martin, y cómo un viaje en el colectivo, en un bus del transporte publico, los ubicaba como para ver todo el problema social, tanto de exclusión, de pobreza y de delincuencia que había en torno al Penal.
Ese primer punto de la construcción del contexto fue muy importante. Ensamblar ese primer punto fue parte del desafío de ese taller es decir, cómo hacer un solo contexto a partir de los múltiples contextos que ellos construyeron. Ese fue el primer resultado del taller, hacer un contexto compartido.
Aunque parezca fácil fue muy complejo porque son múltiples miradas de cómo ellos estaban ahí y qué era lo que los rodeaba finalmente. Esa construcción colectiva de la mirada del contexto fue fundamental para el Taller horas de Investigación.
De ahí surgieron muchos problemas, porque si la idea y la apuesta era investigar sobre problemas internos, lo que nos quedaba era pensar sobre qué metodología hacíamos para tener problemas internos identificados. Como te contada, ya había trabajado con DPH y Escritores Públicos, con Vladimir Ugarte y Sergi (Empodera) para sistematizar conocimiento, y parte de todo ese acumulado fue aplicado ahí. Empecé a aplicar con ellos lo que se llamaba la construcción de Fichas de Experiencias. Y esas FE las habíamos trasmutadas, transformadas de muchas formas y finalmente se fueron aplicando ahí ¿cómo realizar desde el contexto de un relato unas conclusiones especificas? Mirando las experiencias concretas de uno o de varios de esos presos dentro del penal. El resultado fue mas asombroso todavía porque salieron cerca de 35 problemas generales e importantes a nivel de 11 estudiantes, entre reclusos y guardias, pero de ahí quedaron realmente siete. Nos propusimos delimitar y priorizar los principales problemas que agrupaban a los 35 problemas que se habían identificados como fundamentales y de esos terminamos en siete.
Esos 7, se llamaron “7 Tesis para leer la cárcel”. Ese documento era darles una connotación importante a los estudiantes, como se van a recibir de sociólogos tienen que tener algún tipo de cambio interno pero también un tipo de cambio de profesión, pasar a ser de la lona a un graduado de sociología es muy distinto, y las expectativas que se generan cuando se estudia una licenciatura, una carrera, es que seguramente se estudia para ejercerla, no solo para bajar las penas sino para tener un nuevo rol en el papel de lo social. La Universidad ha ofrecido algún espacio de vinculación pero no todos lo que van salir de ahí se van a enganchar con la misma universidad, no puede ser tomada esta como una bolsa de empleo que no lo es. Por el otro lado, la Universidad debe promover que esos perfil profesional tenga una utilidad y tenga una especificidad. Lo hablábamos en el Taller horas de Investigación con ellos sobre cual era su especificidad ? El objetivo anexo era conformar un grupo de investigación. Un grupo de investigación que fuera reconocido por las autoridades académicas pero también por las autoridades penales, y en segundo que se proyectara en cuanto a la sociedad, para hacer un vinculo de inclusión y también para trabajar un poco el problema social que tienen los mismos presos y reclusos.
El primer resultado del Taller horas de Investigación fue la conformación de un grupo de investigación de los internos, tanto presos como guardias, que se define como tal. El segundo resultado de eso, ademas de ser un grupo de investigación, es que colocaban a la sociología en un esquema no tanto intelectual sino mas de intervención real ¿Cómo salirse de los libros para hacer algo en concreto, y cómo modificar ese algo en concreto en los contextos en que ellos vivían? Algunos de estos estudiantes tienen un liderazgo social impresionante y potencia no solamente como sociólogos, sino como un liderazgo social específico, y ahí tiene que ver también con la UiTC, como la Universidad internacional Tierra Ciudadana hacen un intercambio con estudios libres, que ya se han ido posicionando en verdaderos líderes dentro de las villas en el contexto local. Es importante ver como ellos transmiten un espacio de cambio dentro de los mismos contextos en que ellos están, o los que están cercas del penal, y dentro de la idea de un cambio de orientación profesional y vocacional.
Un tercer elemento, para especificar y para mejorar ese perfil “grupo de investigación”, se lanza la idea de un observatorio del penal. Ese Observatorio del Penal es lo que en este momento estamos tratando de darle toda la forma y ha traído mucho la atención. Hay observatorios que existen, como el de la Policía Federal de Buenos Aires, que se dedica mas bien a observar los fenómenos de torturas, de muertes, también los hay en Venezuela, en Colombia, en Mexico, pero ninguno es realmente dirigida por los internos. En ese sentido, se propuso este observatorio que nacía de la reflexión de los presos y de los estudiantes, que tienen que ver también con los guardias, de los estudiantes en contexto de encierro, y como nacía una preocupación propia como para mirar las transformaciones de lo que està sucediendo, por ejemplo en el caso de la reincidencia. Aquí a los ladrones se les dicen“choros”. Y como salen de choros del penal, cuando vuelven en libertad, se vuelven tranzas, es decir medio narcos o relacionados con drogas, hay una transformación del mismo crimen. Significa que el tema de la reincidencia va a seguir si no hay una alternativa real, a pesar que el gobierno invierta en educación, porque no tiene capacidad de actuar en ciertos contextos, y no es tanto en garantizar mínimamente los derechos a los presos, sino garantizar también el derecho de las comunidades, es decir que la intervención debe ser más allá de la misma carcel, tiene que ser acompañada en todos los contextos. Entonces este observatorio del penal ha traído una muy buena atención, aunque estamos construyendo artesanalmente, confieso que es una apuesta interesante que ha levantado como bastante expectativa sin embargo, siendo sincero, creo que debe tener su tiempo, es por eso que el observatorio tiene varios desafíos. Primero, mirar este problema de la reincidencia, que es uno de los fundamentales, y el otro, el problema de la inclusión. Ellos mismos lo han diseñado, ellos mismos se han planteado problemas generales, ver al interior del penal, a los reincidentes ¿Por qué han reincidido, cuáles son sus características especificas? Y por el otro lado, está el tema de la inclusión, que tiene que ver con la ley y las normas, y todo lo que tiene que ver con la intervención con los presos o con los internos, pero la intervención tiene también que ver con el contexto, ahí es donde hay un desafilo de análisis, en la política publica de la inclusión. Ellos se están planteando como un Grupo de Investigación que plantea un Observatorio del penal, y que va a tener que ser referencia, social, académica y jurídica. La idea es tener una información detallada, una información que tenga estándares de conocimientos específicos y de utilidad para los distintos sectores, tanto académico como jurídicos o sociales.
Creo que una iniciativa así contribuye a lo que promueve al UiTC. Contribuye primero en la idea de formar otra visión de los mismos sujetos, y le da una connotación de replicabilidad en otras posibilidades, esta experiencia puede circular y puede ser activada en otros contextos. Ahora que estuvimos en Medellin, viendo con todos esos jóvenes sobre cómo llevar la universidad al interior de las comunidades, cómo abrir la universidad a experiencias especificas, y el ejemplo del mismo Penal y de la misma Universidad es interesante en cómo se pueden hacer cosas desde las universidades y desde las organizaciones formales, y como al abrir nuevos espacios se forma la posibilidad de abrir nuevos contextos.”
Más info en el sitio web de la Universidad de San Martin (UNSAM)
