TENEMOS DERECHO A OPINAR Y A DECIDIR SOBRE EL PRESENTE Y EL FUTURO DE NUESTRA CIUDAD, DE NUESTRO BARRIO, DE NUESTRO TERRITORIO

TENEMOS DERECHO A OPINAR Y A DECIDIR SOBRE EL PRESENTE Y EL FUTURO DE NUESTRA CIUDAD, DE NUESTRO BARRIO, DE NUESTRO TERRITORIO

En el Perú, con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos se esta desarrollando algunas iniciativas de colaboración en tres lineas: Intercambio de estudiantes, investigación y Campañas. El primer aspecto se refiere al hecho de que los estudiantes de sociología  hacen sus prácticas profesionales con  estudios cortos en los barrios populares en los cuales trabaja CENCA. El segundo aspecto es el desarrollo de dos investigaciones: a) Gestión del Territorio en Lima Metropolitana y b) Vulnerabilidad y Riesgos en el Perú, que cobra actualidad debido a  que se ha anunciado la llegada de un Fenómeno del Niño muy fuerte.

Antecedentes y Contexto de la Campaña.

En términos generales, la dinámica de la globalización, que gira en torno a las necesidades del mercado global, desordena la vida de los territorios, genera mayor desigualdad  y suscita una situación de conflictividad permanente con los actores locales por la explotación y uso de los recursos, el tipo de producción, etc., toda vez que no toma  en cuenta ni el derecho de las personas, ni el hábitat de la población, ni la sostenibilidad ambiental de las intervenciones1.
En las ciudades, y en este caso concreto en Lima, también se produce esta pugna permanente por  el territorio, que tiene diversas expresiones que se manifiestan  cada vez con mayor fuerza, como por ejemplo,

  • La apropiación formal e informal del suelo
  • La  concentración de la propiedad
  • La  privatización  de los espacios públicos  
  • La segregación socio espacial con afectación de los sectores de menores recursos.
  • La falta de equidad en el disfrute de la ciudad y en el acceso adecuado a los servicios y a los equipamientos públicos.

Son por lo general el mercado y los poderes fácticos los que deciden por nosotros. Salvo excepciones, los ciudadanos no tenemos ni voz ni voto ante las arbitrariedades, injusticias e inequidades que afectan  el presente y el futuro de nuestra ciudad, de nuestra comunidad, de nuestro territorio, de nuestras familias. Las propuestas que hacemos para remediarlas no son escuchadas ni menos aún tomadas en cuenta por las autoridades que no asumen un papel proactivo, regulador o al menos ordenador.
Las consecuencias de esta situación son la mayor vulnerabilidad física y social de la población, el incremento de los efectos negativos del cambio climático y del fenómeno del Niño y de la contaminación ambiental, la precariedad de las viviendas, el déficit marcado de espacios públicos y de áreas verdes, los problemas de salud, el caos en el transporte, las muertes en las pistas, la inseguridad pública.
Los colectivos ciudadanos  debemos  participar en el diseño de soluciones y en la toma de decisiones  acerca de lo que se hace o se deja de hacer en todas las esferas de la vida de la ciudad  tales como el cultural, ambiental, urbanístico, de la salud, la educación, la vivienda y el transporte, poniendo énfasis en la necesidad de enfocar los problemas actuales desde la perspectiva de los derechos y de formas distintas de concebir la vida y el desarrollo, aportando en análisis, propuestas y soluciones concretas y en experiencias que van en esa perspectiva.

Acceder al documento de la campaña